César Álvarez luce irreconocible en su paso por penal de Challapalca
Desde Cochamarca, a 4 mil 350 metros sobre el nivel
del mar, seguro con las manos temblando de frío y de miedo, César Álvarez
Aguilar escribió un mensaje que está en las redes sociales.
Es un mensaje que llama a la pena, a la reflexión,
pero también llama a la crítica. “Para qué mandas a matar?”, “¿por qué eres
corrupto?”, “¿por qué robaste?”. Las redes sociales soportan todo tipo de
comentarios. Pero el cuerpo humano no soporta todo, es por eso que Álvarez, exgobernador
regional de Áncash, se manifestó con palabras que a muchos le han conmovido,
pero que otros han menospreciado.
De todas formas, para que se sepa y se tenga
conocimiento de lo trágico que son esas cárceles, transcribimos el mensaje de
Álvarez.
Cabe resaltar que, aunque él escribió el mensaje en
el penal de Cochamarca, ubicado a media hora de la ciudad de Cerro de Pasco, su
sufrimient fue por sus días en el penal Challapalca, donde fue trasladado
porque lo acusaron de estar detrás de la fuga de Rubén Moreno Olivo, conocido
como ’Goro’.
Álvarez relata así su tragedia: “Me llevaron a
Challapalca abusivamente. Mi desayuno, que era una taza de Quaker (avena) y un
pan, me lo daban por debajo de la puerta y cerca de un baño terrorífico. Tuve
que limpiarlo porque salían ratas. Les reclamé. Me dijeron ‘no jodas’. Pero
como reclamé, mi pan me lo pasaban por las rejas que eran bien angostas. El pan
se partía. Algunos internos reclamaban por mí y algunos me regalaron gaseosas.
Yo no podía tomarlas porque sufro de la vesícula y del hígado. Luego me llevan
a Piedras Gordas. Apenas llego a ese penal, viene la orden para que me lleven a
Cochamarca, en Cerro de Pasco, en una furgoneta del INPE (Instituto Nacional
Penitenciario). Me han tenido tres días sin comer; me daban una botella de
gaseosa vacía para poder orinar. Esa furgoneta huele a pura orina. Mi ropa,
cuando llegué a Cochamarca, era pura orina. Unos internos en Challapalca me
reconocieron y me dijeron ‘oye, tío, por las puras te traen acá, tú eres político’.
Creo en mi señor Jesucristo como mi Salvador, pero en Challapalca conocí la
puerta del infierno”.
El pasado miércoles, apareció César Álvarez Aguilar
con la barba bastante crecida, con doble casaca y un chullo. Estaba sentado en
alguna parte del penal de Cocharmarca (Pasco), escuchando al juez en la
audiencia del caso SISA.
Pero la diligencia por el caso SISA fue suspendida
por fallas técnicas en la comunicación. La aparición del exgobernador generó
asombro tras mostrarse demacrado. Su abogada pidió que no se realice la
diligencia porque su patrocinado recién había sido trasladado y no se han
realizado las coordinaciones.
Fuente: LaIndustria.Pe



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